Intercambio. Conexión. Ganancia.

​Fabricación

​Todo empezó con los cerdos. Y con un problema de olores. En 1987, cerca de Deutschlandsberg, en Estiria: 

En una granja de engorde de cerdos, el intenso olor a amoníaco representaba un problema considerable. Se lanzó una licitación para encontrar una solución, y Tihomir Lelas aceptó el reto.
Este científico de origen croata era en ese momento director de una empresa de investigación en Viena. Gracias a su trabajo, ya conocía las propiedades especiales de la zeolita, un mineral volcánico conocido desde hace mucho tiempo por sus propiedades de filtración, adsorción y absorción.

​El experimento en Estiria se convirtió en un éxito sorprendente. La zeolita finamente molida no solo redujo el olor a amoníaco en la granja. También se observaron cambios significativos en los animales: la salud de los cerdos mejoró, los casos de diarrea disminuyeron y también se redujo el comportamiento agresivo.

Para Lelas, este fue el comienzo de décadas de trabajo de investigación y desarrollo.

​De la molienda a la activación

​Ya desde la década de 1970, Lelas se dedicó intensamente a la optimización de los procesos de molienda.
Sin embargo, los molinos de bolas convencionales tenían una desventaja decisiva: el mineral entraba en contacto constante con el metal durante el proceso de molienda. Esto permitía que las impurezas y el desgaste del metal llegaran al producto final. Por eso, Lelas buscó un enfoque fundamentalmente diferente.

​La idea era tan sencilla como coherente: el mineral no debía chocar contra el metal, sino contra otro mineral. En lugar de los medios de molienda convencionales, desarrolló un proceso en el que las partículas son aceleradas por corrientes de aire y chocan entre sí a alta velocidad. Esto genera una gran cantidad de colisiones entre las propias partículas minerales. Este enfoque constituye la base de la activación tribomecánica.

Tres características decisivas

​El efecto especial de la activación tribomecánica se basa en varios factores.

 1. ​Alta pureza: sin abrasión metálica
​Dado que las partículas minerales colisionan principalmente entre sí durante el proceso de activación, se evita el contacto con cuerpos de molienda metálicos. De esta manera, se logra una pureza particularmente alta del producto final.

 2. ​Descomposición de la estructura mineral
Durante las colisiones, las partículas se descomponen a lo largo de sus estructuras cristalinas naturales. De este modo, la superficie disponible para la adsorción y el intercambio iónico puede aumentar considerablemente. En el caso de la zeolita activada, la superficie interna puede ser varias veces mayor que la superficie externa de las partículas. Esta constituye el espacio de reacción decisivo para las propiedades características del mineral.

 3. ​Modificación de la superficie de las partículas
Las intensas colisiones modifican las propiedades físicas de las superficies de las partículas. Entre otras cosas, pueden generarse o modificarse estados de carga eléctrica. Esto influye en el comportamiento de las partículas, por ejemplo, en su interacción con otras superficies. Por lo tanto, un mineral activado tribomecánicamente no se distingue de un mineral molido convencionalmente únicamente por el tamaño de sus partículas. Lo decisivo son, más bien, las propiedades superficiales modificadas y la mayor reactividad resultante.

 El avance: Tecnología de activación Air2Air

​La activación tribomecánica fue el punto de partida. Sin embargo, el desarrollo tecnológico implica ir más allá de los procesos existentes.
A partir de ahí, Steinkraft GmbH ha desarrollado la Tecnología de activación Air2Air: un moderno proceso de flujo de aire para la activación controlada de materias primas minerales.

​El principio es coherente:
​Las materias primas se aceleran dentro de un flujo de aire controlado y se hacen chocar entre sí. Las partículas chocan entre sí, no contra bolas de molienda metálicas. Air2Air significa: aire contra aire. El flujo de aire desempeña una función central en este proceso. Transporta, acelera y separa las partículas, lo que permite un procesamiento controlado de la materia prima mineral.
El resultado es un mineral finamente desmenuzado con propiedades físicas definidas y un alto grado de pureza.

​​Materias primas controladas. Procesamiento controlado. Calidad controlada.

​​​​Para la fabricación se utilizan materias primas minerales seleccionadas. Una materia prima importante es la zeolita clinoptilolita procedente de la región de Košice, en el este de Eslovaquia. Se controlan la calidad y la pureza de la materia prima.
El transporte se realiza en condiciones protegidas, en BigBags sellados. De esta manera se evita que el material quede expuesto innecesariamente a la humedad o a sustancias extrañas durante el transporte y el almacenamiento.
Otro factor decisivo es nuestra propia producción. No nos limitamos a comprar minerales ya molidos, sino que activamos y procesamos la materia prima nosotros mismos. De esta manera, controlamos todo el proceso clave: desde la materia prima seleccionada, pasando por el procesamiento, hasta alcanzar la finura deseada y las características específicas del producto.

Esto no es un aspecto secundario. Es un componente esencial de nuestra estrategia de calidad. Desde una granja porcina en Estiria en 1987 hasta la actual Air2Air Activation Technology, se ha dado un desarrollo a lo largo de décadas: desde la observación de un efecto inusual hasta la activación tecnológica controlada de materias primas minerales.

  • El mineral se convierte en mineral activado.
  • ​Una idea se convierte en tecnología.
  • ​Y la tecnología genera un nuevo potencial para la agricultura.
​Más información sobre Steinkraft GmbH